TEMA 4 - EL ANÁLISIS FORMAL

 

 

 

 El tema describe cómo realizar un Análisis Formal, qué pasos seguir y cómo puede presentarse. El Análisis Formal es, quizás, el paso más importante de todo un análisis, por lo que resulta muy importante una cuidada elaboración.

 

 

1. PLANTEAMIENTO DEL ANÁLISIS FORMAL.

 

- El análisis formal debe ser de los primeros pasos en acometer en un análisis musical.  Una vez realizado, donde antes sólo había un motón incomprensible de notas, vemos una organización sencilla y estructurada que nos guiará en el resto del análisis.

 

- Si realizamos un buen y exhaustivo análisis formal, podemos decir que tenemos hecho el 70% del análisis musical, pues tanto la temática, como la armonía, estarán muy ligados al mismo (en esto también hay un poco de "trampa", ya que frecuentemente, para realizar un análisis formal, no queda más remedio que anticiparse y mirar algo "por el rabillo del ojo" la temática y la armonía).

 

- Un análisis formal sigue los siguientes pasos u objetivos:

 

1º - Detectar cuáles son las principales partes de una pieza.

 

2º - Estudiar cómo se agrupan dichas partes.

 

3º - Presentar la estructura formal encontrada.

 

4º - Evaluar qué tipo de esquema, lógica o estrategia persigue el compositor a través de dicha estructura formal.

 

 

2. ENCONTRANDO LAS PARTES DE UNA PIEZA.

 

- Antes de nada, aclarar que en el análisis formal no interesan las partes muy pequeñas, que serán estudiadas desde la perspectiva de la temática. No se puede establecer un número concreto, pero por citar alguno, nos interesan partes de 4 compases hacia arriba.

 

- Para encontrar estas partes, debemos localizar qué divisiones se producen a lo largo de la pieza, teniendo en cuenta que existen 3 procedimientos básicos para producirlas:

 

- Cadencias: Las cadencias son a la música lo que los signos de puntuación al texto. Las hay más fuertes y más débiles, pero siempre crearan una división formal.

 

- Repetición: Cuando se repite algo, aunque todo el material sea similar, se crea una división en el punto de inicio de la repetición. En la imagen siguiente, aunque todo sean peras, tenemos 2 partes: la primera pera y la segunda pera.

 

    (Repetición)

 

- Contraste: Si las cosas cambian, es evidente la aparición de una división. Lo volvemos a ilustrar con frutas.

 

    (Contraste)

 

 

3. AGRUPACIÓN DE LAS PARTES Y PRESENTACIÓN: EL ESQUEMA FORMAL.

 

- Aquí reside el verdadero reto del análisis formal. Dividir en partes una pieza puede resultar relativamente sencillo, más difícil suele ser estudiar qué relaciones se dan entre esas partes y entender cómo se asocian. Existen múltiples criterios de asociación, pero los más frecuentes son:

 

- Compartir un mismo material temático.

- Compartir una misma tonalidad o comportamiento armónico.

- Poseer un mismo carácter.

- Aparecer en una misma sección que finaliza con una cadencia importante.

 

- Normalmente nos encontraremos con muchas pequeñas partes, y debemos ser capaces de asociarlas hasta dar con una estructura general de 2 ó 3 grandes bloques. Los compositores, aunque la pieza sea muy larga, y salvo contadas excepciones, siempre piensan en una estructura básica de 2 ó 3 grandes bloques. En esta tarea nos puede ayudar mucho conocer si la pieza responde a una forma musical preconcebida (por ejemplo, sonata). Esto lo veremos en la aproximación inicial.

 

- Una vez que ya conocemos bien todas las partes y sus asociaciones, tenemos que presentar esta información. Esto se hace, habitualmente, a través de un esquema formal. El esquema formal puede realizarse de cualquier manera: con llaves, con bloques, de tipo árbol, o de alguna otra forma que se nos ocurra. En cualquier caso, debe ser lo más claro posible, evitando confusiones y ambigüedades, y usando letras u otros signos que identifiquen con claridad cada parte y las relaciones que se establecen entre ellas.

 

- Nosotros proponemos el diagrama de bloques, por considerarlo el más claro de todos. En cada bloque se marcan los compases que abarca, y se usan minúsculas y subíndices para los bloques inferiores:

 

 

 

 

- Podemos también aprovechar el esquema formal, como en el ejemplo, para incluir alguna anotación relevante sobre la función o contenido temático de alguna parte, o para marcar las áreas armónicas principales.

 

 

4. LÓGICA O ESTRATEGIA DE LA ORGANIZACIÓN FORMAL.

 

- Tras el esquema formal, podemos hacer un breve comentario sobre la lógica o estrategia que plantea el compositor a través de esa organización formal. Detectar dicha lógica en su plenitud requiere mucha práctica, sobre todo en obras complejas, como muchas de las Sonatas de Beethoven o las fugas de El Clave Bien Temperado de Bach, en las que el compositor crea juegos muy elaborados con la propia forma.

 

- No obstante el 95% de la música, incluso en las obras complejas, responde a una lógica global similar a la mostrada en el ejemplo anterior, es decir, una parte inicial de presentación de ideas (A), una parte central de contraste (B), y una vuelta a la estabilidad inicial para finalizar (A').