TEMA 5 - ANÁLISIS TEMÁTICO - I

 

 

 

Este tema aborda el Análisis Temático en las obras Clásico-Románticas, aunque muchos de sus principios también son aplicables a otros estilos. El Análisis Temático persigue entender qué procesos ha utilizado el compositor para crear la melodía de una obra. Al ser éstos frecuentemente complejos, también el Análisis Temático lo es. Por ello se encuentra dividido en 2 temas, de los cuales en este primero se presentan definiciones y conceptos básicos. Todos los ejemplos están tomados de la Sonatina Op.36 Nº2 de Clementi.

 

 

 

1. OBJETIVO DEL ANALISIS TEMÁTICO.

 

- La mayoría de las obras musicales cuentan con una melodía que las guía y que es fácilmente reconocible. En determinados fragmentos, o en obras complejas, puede existir incluso más de una melodía simultánea.

 

- La melodía de una obra no surge de manera caprichosa. El compositor normalmente la organiza de manera premeditada, siguiendo unos procedimientos técnicos bastante precisos:

 

A - Por un lado, diferencia las distintas partes de la obra asignándole a cada parte un "carácter temático", es decir, melódico, diferente.

 

B - Por otro, la primera de esas partes normalmente es una breve melodía de fuerte personalidad, denominada "tema". De este tema derivan casi todas las siguientes partes, mediante la "elaboración temática".

 

 

- En vista de ello, el objetivo del análisis temático es múltiple:

 

1 - Identificar el tema principal (a veces, puede haber más de uno).

 

2 - Identificar el carácter temático de las distintas partes.

 

3 - Descubrir cuáles son los principales procedimientos de elaboración temática que pueden aparecer dentro de cada parte y entre las distintas partes.

 

4 - Entender cuál es la lógica de todo ello, por qué el compositor lo dispuso así todo.

 

 

2. UN POCO DE NOMENCLATURA.

 

- Existe una nomenclatura técnica para identificar los procesos temáticos, que debe ser utilizada en el análisis y de la que se expone a continuación sus términos más básicos:

 

- Célula: es la unidad temática más pequeña reconocible por el oído. Suele constar de pocas notas: 2, 3, 4....

 

 

- Motivo: es un gesto melódico breve (1 a 4 compases), bien definido por una  ligera (o no tan ligera) sensación de conclusión en su final, y que aparece repetido a lo largo de la obra (IMPORTANTE este último aspecto).

 

 

- Frase: es un fragmento melódico de mayor tamaño que el motivo, y que presenta las siguientes características:

 

- Se encuentra dividida en 2 (raramente 3) partes llamadas semifrases.

- Las semifrases dividen simétricamente a la frase, y finalizan con un gesto cadencial. El de la última semifrase es el más intenso.

- Auditivamente, las 2 semifrases suelen generar una sensación de pregunta y respuesta, o, usando términos más adecuados en el análisis musical, de antecedente y consecuente.

- El número total de compases que la compone es habitualmente múltiplo de 2, siendo la frase de 8 compases la más habitual de todas (con 2 semifrases de 4).

 

 

- Tema: idea melódica, de marcado carácter, que suele aparecer al principio de las obras, y de la cual normalmente deriva toda la melodía restante. Su duración es bastante variable (desde 4, a veces incluso menos, hasta 16 compases). En las obras de la época Clásica y Romántica el tema suele tener estructura de frase (con lo cual es muy típico el tema de 8 compases).

 

 

- Bloque, Sección, Parte: nombres que se utilizan para denominar un fragmento amplio de una obra.

 

 

- Elemento temático, idea temática: términos de tipo comodín, es decir, valen para todo. Resultan muy útiles para denominar un fragmento o idea melódica que no sabemos muy bien qué es exactamente. Elemento temático hace alusión a algo relativamente breve (en torno al tamaño de un motivo), e Idea temática a algo de mayor duración.

 

 

 

- En esta melodía puedes ver un ejemplo de la mayoría de los términos expuestos.

 

 

 

3. LA ELABORACIÓN TEMÁTICA.

 

- Mediante la elaboración temática, el compositor crea, a partir de una idea melódica A, una nueva idea melódica B. Esta idea B sonará nueva, pero a la vez mantiene una cierta relación con A.

 

- Ya hemos dicho que casi todas las ideas melódicas de las distintas partes de una obra habitualmente derivan, por elaboración temática, del tema inicial. Incluso, dentro de una misma parte también se da la elaboración temática: fíjate como la 2ª semifrase del tema en la sonatina de Clementi es casi igual a la 1ª.

 

- Los procedimientos de elaboración temática son muy variados, y su descripción requeriría un amplio capítulo dedicado a ello. Aquí simplemente exponemos algunos de los tipos más comunes, que además podemos observar en la sonatina:

 

- Repetición: B es una repetición muy similar a A. Ya lo hemos visto entre las dos semifrases del tema en la sonatina.

 

- Variación: B es de la misma duración que A, mantiene un perfil melódico parecido, pero cambian algunos aspectos: se añaden o suprimen notas, se producen algunos cambios rítmicos, se modifican algunos intervalos, etc... Sin embargo, esencialmente, percibimos que B es parecido a A. Obsérvalo en el siguiente ejemplo de la sonatina.

 

 

- Fragmentación: B es sólo un fragmento de A. De nuevo tenemos ejemplos en la sonatina.

 

 

- Inversión: B es igual que A, pero invirtiendo la dirección de los intervalos. Es decir: los intervalos ascendentes se convierten en descendentes, y viceversa. Encontramos un ejemplo en la sonatina. No es una inversión exacta, pero se acerca bastante.

 

 

- Retrogradación: B es igual que A, pero leído al revés, de atrás hacia delante. Aparece también un ejemplo en la sonatina, que es una retrogradación exacta, excepto en una nota.

 

 

En el ejemplo aparece el c.45 como idea inicial (A), porque coinciden las trasposiciones y resulta más claro. Pero, en realidad la idea inicial procede del c.9.